miércoles, 13 de marzo de 2013

Las flores de enamorar


Nacen sin tierra, en las piedras
Cerca del mar entre rocas
Son flores casamenteras
Y vuelven las almas locas
Enamoran las mujeres
Que se caen como moscas
Y se enganchan en tus redes
Ofreciéndote su boca
Buscando amor y placeres
También los hombres se prendan
De quien lleva un ramillete
Y se vuelven un juguete
Son historias de mi tierra


Preparando las redes


Tus manos duras, rugosas
Unen rotos en las redes
Para atrapar cuatro peces
Y darle pan a quién quieres





Lago entre montañas

Como el cielo es presumido se ha construido un espejo

Precipitando sus aguas que descienden obedientes

Y que forman arroyuelos que se abrazan en torrentes

Y se unen en un lago para hacer un gran festejo

Tiñendo valles de verde con manantiales y fuentes


Cocotero


Solitaria maravilla acunada por el viento

De color del arco iris y de fruto suculento

Te me muestras vanidoso por las olas acechado

Acariciando las nubes, regio, altivo y solitario



Caricias del sol y sueño

El arrullo de las olas
El susurro de los vientos
Sonidos de caracolas
Caricias del sol y sueño




La Rosa


Entre espinas encerrada
Mil pliegues por vestidura
De finísima textura
Tan frágil  y perfumada


sábado, 2 de junio de 2012

Rompiendo la crisálida



Te observo, completamente absorta en todas esas cosas que tanto te gusta hacer. Casi nunca te das cuenta, pero siempre te observo, hace ya varios años que se ha convertido en la mejor de mis aficiones.

He cambiado el patrón racional de mis sentidos para aprender a conocerte, tu forma de ser activa mi corazón y, simplemente observándote, descubro todo aquello que quieres ocultar al mundo.

Yo he tenido al mejor de los maestros, el tiempo.

Tú intentas ocultarlo, constantemente, pero una vez cada lustro te es imposible, mantienes el techo sobre tus hombros mientras tu piernas flojean y es ese tremendo esfuerzo el que descubre el basto telón que siempre lo oculta todo.

Aparentas fuerte, la mujer más fuerte que nadie haya conocido jamás, feliz, como la carcajada de un niño, me encanta tu sonrisa, todo en tu mundo parece perfecto, pero no me engañas, porque te observo, mis ojos me advierten, piensas lo mismo que cuando te conocí y sólo eras una niña, indefensa en un cuerpo de mujer. No te das cuenta de que siempre te has equivocado, enormemente, eres una mariposa que se empeña en ser gusano... y, en realidad, eres la persona fuerte, feliz y perfecta que llevas en tu coraza.

Y si no me crees, sólo tienes que observarte.